Olaf Scholz (SPD), Annaela Baerbock (Verdes) y Armin Laschet (CDU), durante uno de los debates electorales

Olaf Scholz (SPD), Annaela Baerbock (Verdes) y Armin Laschet (CDU), durante uno de los debates electorales (FOTO: Michele Tantussi - Reuters)

Este próximo domingo 26 de septiembre Alemania conocerá el nombre de su nuevo canciller tras más de 15 años de mandato de Angela Merkel. Las últimas encuestas muestran que el candidato del Partido Socialdemócrata (SPD), Olaf Scholz, mantiene una mínima ventaja sobre su rival de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Armin Laschet, aunque la complicada aritmética parlamentaria obligaría a un pacto de gobierno con un mínimo de dos partidos, y previsiblemente con tres. Además de para dirimir quién será el líder de los próximos años, estas elecciones serán determinantes para conocer la dirección del país en algunos asuntos, entre ellos las migraciones, un tema en el que existen importantes diferencias entre las seis formaciones con más opciones de obtener representación en el Bundestag.

En líneas generales, todos los partidos, a excepción de la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD), están a favor de la recepción de los solicitantes de protección internacional en el país. Los Verdes y la Izquierda defienden que la integración de estas personas debe producirse a todos los niveles, incluyendo el trabajo y la educación. El SPD, por su parte, pone el acento en la ayuda europea para la gestión de los flujos, y el Partido Democrático Libre (FDP) afirma que es necesario poner normas claras para la migración. Finalmente, la CDU insiste en la prevención y la disuasión, y es favorable a entradas limitadas a los perfiles que puedan ser beneficiosos económica y socialmente para Alemania.

En lo relativo a la política de asilo, el SPD, la CDU y el FDP incluyen en sus programas la reforma del Reglamento de Dublín y del Sistema Europeo Común de Asilo para que la carga migratoria se reparta entre todos los países miembros de la UE. Los Verdes hablan de crear un nuevo sistema de cuotas con países fuera de Europa, tomando como ejemplo el modelo canadiense, mientras que la Izquierda pide nuevas rutas legales de entradas a Europa. Por su lado, la AfD aboga por dejar en manos de la ONU la gestión de estos pactos, y, si bien reconoce que es necesario acoger a algunos migrantes, exige que se trate únicamente de los más vulnerables.

Las deportaciones de migrantes son objeto de tres posiciones muy diferentes. Por un lado, la AfD pide que se rechace a los solicitantes de asilo en las fronteras del país. La CDU, el FDP y los Verdes insisten en la necesidad de acelerar estos procedimientos cuando la protección al migrante haya desaparecido y que incluyen nuevos términos, como el de países pequeños seguros, a los que se podría transferir a estas personas temporalmente. El SPD y la Izquierda, por su parte, se oponen a los traslados a los Estados donde los demandantes de protección internacional puedan sufrir daños de cualquier tipo.

Finalmente, los partidos han realizado también propuestas relativas a los permisos de trabajo para los migrantes. En este sentido, el SPD, la CDU, los Verdes y el FDP son favorables a nuevas medidas, como la Talentkarte, una tarjeta basada en un sistema de puntos para el reconocimiento laboral de los demandantes de asilo, o el fomento de medidas para atraer empleo cualificado y promover la reunificación familiar. En posiciones radicalmente diferentes, la AfD exige que se limiten los permisos a los demandantes de asilo, mientras que la Izquierda defiende condiciones laborales dignas para todos, no únicamente para los cualificados.

 

Los migrantes también votan

De los 60,4 millones de personas con derecho a voto en las elecciones del domingo, 7,4 tienen origen extranjero, alrededor de un 15% del censo. Cada vez más migrantes se implican en la política del país, votando y afiliándose a partidos, e incluso optando a un puesto institucional. Es el caso de Shoan Vaisi, un kurdo que huyó de Irán en 2011 y que es candidato de la Izquierda a un puesto de diputado por el estado de Renania del Norte- Westfalia. “En 2021, es más necesario que nunca para una sociedad diversa que personas procedentes de grupos desfavorecidos estén representadas en el Bundestag”, declaró Vaisi.

Según un estudio del Consejo de Expertos de Integración y Migración (SVR), muchos de los refugiados sirios que han llegado en la última década a Alemania son ideológicamente conservadores, y apoyarán previsiblemente a la CDU. Sin embargo, algunos de los migrantes procedentes de ese país que ejercerán su derecho al voto por primera vez este domingo se decantarán por el SPD, como se ha recogido en varios medios. Pese a todo, muchas personas que tienen el estatus de refugiado, pero que aún no podrán participar en estos comicios.

De acuerdo con los datos de finales de agosto, Alemania acogió a 50.000 migrantes en la primera mitad del año, y las estimaciones prevén que la cifra se acerque a los 100.000 hasta el final de 2021. Este país, percibido por los demandantes de protección internacional como un lugar comprometido con su acogida, es el destino preferido de la mayoría de las personas que intentan obtener asilo en Europa, y por ello, el resultado de las elecciones del próximo domingo es fundamental. Elementos centrales de la vida diaria de los migrantes dependerá del veredicto de las urnas, y por ello se espera que haya mucha participación de este colectivo.