La secretaria de Interior británica, Priti Patel, en un discurso en la Cámara de los Comunes

La secretaria de Interior británica, Priti Patel, en un discurso en la Cámara de los Comunes (FOTO: Metro.co.uk)

La secretaria de Interior británica, Priti Patel, presentó el pasado mes de abril de 2021 una nueva legislación migratoria que calificó como uno de los mayores cambios en el sistema de asilo del país en toda su historia. La propuesta contempla que los demandantes de protección internacional que hayan entrado irregularmente en el país no tendrán el mismo trato que los que utilizasen cauces legales e, incluso si su petición fuera aprobada, solamente recibirían un refugio temporal. El plan ha sido criticado por la oposición y varias organizaciones de derechos humanos, que denuncian que su aplicación implica la vulneración de la legislación migratoria internacional.

La propuesta de Patel supone también que los demandantes de asilo que hayan entrado de manera irregular tengan muchas más dificultades que hasta ahora para acceder a cualquier beneficio en el país y para lograr la reunificación familiar. La legislación acelerará además las expulsiones de aquellas personas cuya solicitud ya haya sido rechazada y aumentará los requisitos para presentar una demanda de protección internacional, con el aviso de que aquellos migrantes que no la fundamenten suficientemente se queden sin ningún tipo de cobertura. “Son medidas duras, pero indudablemente justas”, afirmó la secretaria de Interior cuando se empezaron a conocer los detalles de su plan migratorio.

La presentación formal de esta legislación se produjo el 1 de abril en la Cámara de los Comunes, donde la responsable del Interior del Gobierno británico reveló algunos detalles desconocidos, tales como la posibilidad de que los migrantes permanezcan en otro país mientras se resuelvan sus solicitudes de asilo. Patel explicó que el programa se aplicará especialmente en el Canal de la Mancha, uno de los principales puntos de entrada de migrantes, que de enero a mayo de 2021 ha registrado más de 3.500 llegadas, y aseguró que muchos de los demandantes de asilo llegan a Gran Bretaña procedentes de Francia, un Estado seguro, por lo que no habría persecución que justificase su migración.

Mes y medio después de que Patel presentase su plan migratorio, la reina Isabel II se dirigió a la Cámara de los Lores para pronunciar su discurso con motivo de la ceremonia de apertura del Parlamento. En su intervención, la monarca se refirió a la propuesta de la secretaria de Interior, afirmando: “Se tomarán medidas para establecer un sistema migratorio más justo que refuerce las fronteras británicas y disuada a los criminales que hacen viajes peligrosos e ilegales”. Las palabras de la reina, redactadas por el Gobierno de Boris Johnson, llegaron tras varias intervenciones que cuestionaron la pertinencia y la legalidad de la reforma de Patel.

Los primeros en oponerse a ella fueron los países del entorno, que afirmaron que la nueva legislación amenazaba con dañar la credibilidad global del Reino Unido. Una de las críticas más contundentes vino de parte de ACNUR, cuya representante en Gran Bretaña, Rosella Pagliuchi- Lor, denunció que la propuesta de Patel podría incurrir en una vulneración de la Convención de Ginebra, pues, según ella, el Gobierno de Londres estaría incumpliendo la obligación de los países firmantes de proteger a los refugiados y a los migrantes en su territorio. Por su parte, la asociación civil Law Society, acusó al Ejecutivo de estar socavando el acceso a la justicia de los migrantes.

Además, varias organizaciones aseguraban que el plan del Gobierno británico presentado y defendido por Patel generaba una situación en la que el derecho de asilo se aplicaría de manera diferente en función de las condiciones particulares de cada migrante, lo que incumple tanto la Convención de Ginebra como la Convención Europea de Derechos Humanos. Otros expertos cuestionaron la viabilidad de la reforma del sistema migratorio tras el Brexit, ya que el país no tiene vigente ningún tipo de tratado bilateral en materia humanitaria con las instituciones comunitarias.

Pese a todas estas críticas, la secretaria de Interior se mantiene firme en su voluntad de llevar a cabo esta reforma. “Nuestro nuevo plan de inmigración está completamente en línea con nuestras obligaciones internacionales y legales, incluyendo tanto la Convención de Ginebra como la Convención Europea de Derechos Humanos”, aseguró un portavoz del departamento en mayo pasado. Patel ha recordado por su parte que el plan también incluye medidas de refuerzo de las vías legales de entrada y que ofrecerá nuevas oportunidades para que los migrantes que hayan sido reubicados o hayan obtenido un permiso permanente de residencia se integren en la sociedad británica.

Aún es incierto cuándo se aprobará la reforma y se empezará a aplicar, ya que quedan algunos cabos sueltos. El pasado 7 de junio, la secretaria Patel se dirigió a varias redes sociales como Facebook o TikTok y les pidió que eliminasen las publicaciones con imágenes y vídeos de migrantes cruzando el Canal de la Mancha, ya que considera que ofrecen una visión romantizada y falseada de estos movimientos humanos. “Promover estos cauces letales es absolutamente inaceptable”, aseguró la responsable de Interior. Asimismo, todavía no se ha presentado un mecanismo concreto para acelerar la expulsión de los migrantes cuyas solicitudes de asilo ya han sido rechazadas. El departamento lo considera una prioridad, recordando que actualmente hay 42.000 personas en esa situación que aún no ha abandonado el país.