Un grupo de migrantes carga sus teléfonos móviles durante la caravana migratoria de 2018

Un grupo de migrantes carga sus teléfonos móviles durante la caravana migratoria de 2018 (FOTO: Alfredo Estrella/AFP)

Las aplicaciones móviles que ofrecen informaciones útiles a los migrantes son cada vez más frecuentes y pueden cambiar el día a día de estas personas. Por ello, cada vez más organizaciones humanitarias están apostando por estos programas. El último ejemplo se ha producido en el departamento francés del Var, situado en la Provenza, cuyo Gobierno regional presentó a mediados del mes de mayo el programa FinDaWay, que ayuda a los demandantes de asilo con sus gestiones administrativas, su alojamiento, su salud o sus necesidades diarias. Esta aplicación, disponible en seis idiomas: inglés, ruso, árabe, español y pastún, solamente está activa en esta región de Francia, pero sus responsables no descartan extenderla a otros puntos del país si su implantación resulta exitosa y si la integración de los migrantes mejora con ella.

“Esta aplicación proporciona a los demandantes de asilo y a los refugiados en el departamento del Var información inmediata y personalizada para ayudarles a entender el proceso de asilo y acelerar su integración en la sociedad francesa”, afirmó una fuente de la prefectura. Para ello, el programa ofrece una lista de lugares donde pueden comer, así como el emplazamiento de los centros de día, los establecimientos sanitarios y las lavanderías. Según cifras del Gobierno galo, el departamento del Var puede acoger actualmente a 1.083 migrantes, un número que supone el triple respecto al dato de 2018.

FinDaWay llega cinco años después de que se lanzase la aplicación de estas características más importante hasta ahora: Refugee Aid App (RefAid), elaborada por desarrolladores británicos e italianos y disponible en 22 países. Este programa ofrece ayuda personalizada a los migrantes según sus necesidades particulares: tanto a aquellos que hayan llegado a un país hace tiempo y estén intentando integrarse como quienes acaben de desembarcar. La aplicación permite además que los migrantes que prefieran no acudir a la Policía consigan la información que necesitan a través de su teléfono móvil.

Desde su creación, RefAid ha puesto especial atención en la ayuda a los colectivos vulnerables, como los menores no acompañados, y ha contado para ello con la colaboración de algunas organizaciones como Médicos del Mundo, Médicos sin Fronteras, Save the Children, Cáritas o la Cruz Roja, que han ido incorporando su información a la aplicación. Además de estas, cada vez más ONG forman parte del proyecto de RefAid, más de 200 según los últimos datos. La aplicación, disponible en la AppStore y en Google Play, ofrece también la posibilidad de realizar contribuciones individuales y de colaborar para su difusión.

También en 2016 el Gobierno alemán presentó la aplicación Ankommen, que ofrecía servicios tales como un curso elemental de alemán, información básica del proceso de asilo y datos sobre cómo encontrar trabajo, así como consejos sobre las costumbres sociales y los valores del país. Gratuito y descargable en todos los sistemas operativos, está disponible en árabe, inglés, farsi, francés y alemán, y fue desarrollado por varios organismos dependientes del Ejecutivo, así como por el Instituto Goethe y la televisión y la radio públicas.

 

Las ciudades más integradoras

Dentro de este campo de las aplicaciones para ayudar a los migrantes, una de las más originales es My City of Migration Diagnostic Tool, desarrollada en Canadá y estrenada en 2018, y que sirve para clasificar a las ciudades según sus niveles de bienvenida e inclusión de las personas que llegan con el objetivo de mejorar su integración. Para cada ciudad, se valoran diez categorías: su inclusión cultural, económica, sanitaria, política, cívica, espacial y educativa, el papel de los medios de comunicación y la capacidad de bienvenida y acogida de las instituciones públicas. A partir de ahí, el programa califica a las ciudades del 1 al 10 según su capacidad de acogida.

Uno de los casos más recientes de estas aplicaciones es el de la Asociación Mosaico, un grupo de migrantes instalados en Turín, que creó en 2019 OASI en la Calle, un programa que incorpora datos de utilidad para ellos, y que sustituye al plano de papel que los voluntarios de esta ONG entregan a todos los migrantes que llegaban a la ciudad.

Los propios desarrolladores de las aplicaciones reconocen que estas son capaces de ayudar a los migrantes hasta un cierto punto, ya que es necesario elaborar políticas para mejorar sus condiciones y garantizar que accedan a los servicios mínimos y que cuenten con toda la información necesaria relativa a la obtención del asilo y de la residencia. “Una aplicación no puede compararse con una habitación llena de políticos hablando sobre cómo deben gestionarse los asuntos migratorios”, concluye Heather Horn, una de las responsables del diseño de la aplicación RefAid.