Un grupo de menores no acompañados

Un grupo de menores no acompañados (FOTO: Greekreporter.com)

La República de San Marino aprobó el pasado 27 de abril una nueva legislación para permitir que las familias y las personas solteras acojan a menores no acompañados que estén viviendo en campos de refugiados o en otros alojamientos. Con esta decisión, pionera en Europa, el país regula el estatus jurídico de los menores no acompañados, conocidos en España como MENA, el acrónimo de menores extranjeros no acompañados, que hayan migrado desde Estados extranjeros, y permite que puedan integrarse en una familia que garantice el apoyo moral, educativo y material que necesitan. Varias ONG han aplaudido esta medida, y han instado a otros países a que la lleven a cabo, ya que ofrece una solución a algunos de los migrantes más vulnerables.

La principal novedad de la normativa aprobada por San Marino es que permite que las personas solteras de 25 años o más que sean residentes en esta pequeña república puedan contribuir a este programa, ya que, hasta ahora, la acogida solía restringirse a las familias. Estas podrán hacerse cargo de más de un menor, favoreciendo así las relaciones entre hermanos. La medida contempla también la obligación de que las personas que alojen en sus casas a estos menores garanticen su contacto con las familias de origen siempre que sea posible.

Otro de los elementos particulares de esta medida es la creación de un fondo gubernamental de solidaridad interna, que garantizará el apoyo económico a estos migrantes cuando los padres de acogida carezcan de recursos financieros suficientes. Esta ley tiene como objetivo apoyar a todos los MENA; sin embargo, fuentes del Ejecutivo sanmarinense han reconocido que aquellos que lleguen de Grecia serán los que primero se beneficien de la nueva disposición, puesto que un buen número de los migrantes que entran actualmente en el país procede de estas islas.

Esta no es la única medida aprobada en los últimos meses en apoyo de este colectivo de migrantes. El pasado 6 de abril, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) anunció la creación de 470 plazas de refugio en Grecia para menores no acompañados. Según datos facilitados por el Centro Nacional para la Solidaridad Social heleno, en el país residen actualmente 3.854 menores no acompañados, de los cuales 1.707 viven en centros de acogida y pisos alquilados, y el resto se reparte entre hoteles y zonas especiales en los campamentos de refugiados. El objetivo de esta iniciativa es mejorar las condiciones de vida de estas personas y contribuir al desbloqueo del sistema de asilo griego.

Además, en diciembre de 2020, UNICEF y Save the Children pusieron en marcha un programa de ayuda a los menores no acompañados en las islas de Ventimiglia y Lampedusa, en Italia. A mediados de abril, ambas organizaciones informaron de que la iniciativa ha permitido asistir a más de 130 familias y 570 menores que llegaron solos a la zona. De los 8.520 migrantes que han desembarcado a lo largo de 2021 en las costas del país, 1.196, un 14% del total, eran menores no acompañados. UNICEF y Save the Children han acordado mantener dicha colaboración al menos hasta que termine 2021.

 

62 millones de dólares semanales para ayudar a los menores no acompañados

En Estados Unidos, donde la situación migratoria se complica cada semana, la administración Biden ha aprobado asimismo una serie de medidas para el cuidado de los MENA. Según fuentes del Departamento de Salud, actualmente se gastan cerca de 62 millones de dólares semanales para ayudar a este grupo. Este dinero se ha utilizado para la creación de 11 nuevos centros de acogida, que ofrecen en total 16.000 camas suplementarias, que se suman a las 13.721 ya utilizadas.

En el mes de marzo de 2021, de acuerdo con los datos de las autoridades fronterizas del país, 18.890 menores no acompañados llegaron a Estados Unidos, casi el doble que en febrero. Por ello, el presidente Biden ha pedido ayuda a los estados para que se hagan cargo de ellos, con respuestas dispares. Los territorios gobernados por los demócratas han reaccionado positivamente, pero otros, como Iowa, se han opuesto. Su gobernadora, la republicana Kim Reynolds, anunció el pasado 8 de abril que no cumpliría la orden federal de la Casa Blanca. “No es nuestro problema, sino el del presidente. Él es quien ha abierto la frontera, y debe ser responsable de esto y detenerlo”, declaró.

Los menores no acompañados son los migrantes más vulnerables. La falta de arraigo familiar y las dudas sobre su estatus jurídico provocan que permanezcan en un limbo legal durante años, esperando a que se resuelva su caso. Mientras tanto, suele ser encerrados en instalaciones que no reúnen las condiciones necesarias para ellos y que algunas ONG califican como prisiones. Por ello, la medida aprobada por San Marino es diferente, ya que regula el estatus jurídico de estos migrantes y facilita que adquieran derechos y tengan una mejor vida.

En cuanto a Estados Unidos, la complicada situación humanitaria no ha impedido que se inviertan grandes sumas de dinero para ayudar a estos migrantes. Esta política ha evidenciado una vez más las diferencias entre la postura del expresidente Donald Trump, quien aprobó en 2019 una orden ejecutiva que eximía a los estados que así lo quisieran de recibir migrantes, y la del actual presidente, que ha llamado a la solidaridad de los territorios de la unión para acogerlos.

En definitiva, todas las iniciativas que se han puesto en marcha en los últimos meses y las que pueden venir están teniendo un impacto positivo sobre la vida de los menores no acompañados, y suponen un cambio de tendencia con respecto a las medidas de los últimos años. Aun con esto, cada vez más voces están pidiendo una estrategia global para garantizar un trato digno y una protección legal adecuada para estas personas.