Los países firman el Acuerdo de Schengen

Los países firman el Acuerdo de Schengen (FOTO: Schengen Visa Info)

Esta sección ha servido, desde el nacimiento del blog, para explicar cuáles son las principales leyes y regulaciones que afectan a los migrantes, tanto desde un enfoque normativo como práctico. En estas últimas semanas, se han explicado muchos textos, y es interesante y útil ponerlos en contexto, recordar qué se incluye en cada uno de ellos y qué impacto tienen en la vida diaria de los demandantes de asilo y de los refugiados.

Existen muchos más ejemplos de legislación migratoria, y algunos de ellos se irán abordando en futuros artículos de este blog. Estos seis textos son sin embargo fundamentales a la hora de aproximarse al marco normativo que rige los flujos humanos mundiales y entender para qué sirve cada uno de ellos.

 

Las leyes internacionales

La Convención de Ginebra (1951)

Celebra este año su septuagésimo aniversario, y fue el documento fundacional de los derechos de los migrantes. Este texto introdujo por primera vez el estatuto del refugiado, un marco legal al que se podían acoger todas las personas desplazadas tras la Segunda Guerra Mundial, y, entre otros logros, estableció la prohibición de devolver a un demandante de asilo a un país en el que corriera peligro.

El Protocolo de Nueva York (1967)

El marco de aplicación de la Convención de Ginebra era solamente europeo cuando se firmó, pero, en los años siguientes, se extendieron por todo el mundo casos de personas que también podían ser consideradas refugiadas. Por ello, la ONU aprobó en 1967 el Protocolo de Nueva York, que eliminaba las restricciones geográficas del anterior estatuto del refugiado, y acabó también con la limitación temporal, ya que la aplicación de la Convención estaba restringida a hechos que hubiesen ocurrido antes del 1 de enero de 1951.

La Convención sobre el Estatuto del Apátrida (1954)

Una vez determinadas las condiciones para la obtención del refugio con los dos textos anteriores, quedaba un vacío legal importante: el de las personas apátridas, es decir, aquellas que habían nacido sin nacionalidad o la habían perdido sin adquirir otra. Desde 1954, este colectivo está protegido por la Convención sobre el Estatuto del Apátrida, que les permite disponer de derechos civiles, políticos y sociales.

 

El marco migratorio europeo

El Acuerdo de Schengen (1985)

Fue el primer texto migratorio de importancia aprobado por las instituciones comunitarias. Su firma se produjo en 1985, y su puesta en marcha, diez años más tarde. Esta declaración eliminó las fronteras y estableció un régimen de libre circulación para las personas, los bienes, los servicios y el capital. Hasta la fecha, el espacio Schengen ha hecho posible más de 1.250 millones de viajes sin ningún control fronterizo.

El Convenio de Dublín (1990)

Unos años más tarde, en 1990, varios países de la Comunidad Económica Europea, el embrión de la actual Unión, firmaron este Convenio, que establecía las reglas para gestionar una solicitud de asilo presentada por un migrante en un país miembro y para determinar qué Estado era responsable de resolverla. Desde su aprobación, se han propuesto una serie de reformas, aunque algunas no han cristalizado por la falta de acuerdo.

El Pacto Europeo sobre Migración y Asilo (2020)

Una de las más recientes propuestas de reforma y adaptación de la anterior normativa europea sobre la cuestión fue presentada en septiembre de 2020. Su propuesta principal es la eliminación de las cuotas de reubicación introducidas en 2015 para hacer frente al incremento de los flujos migratorios y el establecimiento de nuevos criterios para el reparto de estas personas. Su aprobación está actualmente bloqueada por las diferencias entre las posiciones de los países miembros.